10 cosas que hacer en San Miguel de Allende

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Los pueblos mágicos de México son motivo de inspiración y admiración. En Guanajuato tenemos esta joya arquitectónica y colonial que es obligación conocer si eres un experto viajero. Por ello, aquí te sugerimos 10 cosas que hacer en San Miguel de Allende y enamorarte de una vez por todas.



10 cosas que hacer en San Miguel de Allende

Si llegas por carretera, toma la desviación hacia esta ciudad y prepara tu mente para la explosión de color, sabor y buen ambiente que te depara en este sitio consentido por muchos. Éstas son solo 10 cosas que hacer en San Miguel de Allende, pero puedes realizar muchísimas más, ¡la imaginación no tiene límites!

1. Visitar la Parroquia de San Miguel Arcángel

El símbolo de San Miguel por excelencia es su parroquia de estilo ecléctico que impacta a locales y visitantes. Si bien su construcción comenzó a finales del siglo XVII, fue en 1880 cuando el mexicano Zeferino Gutierrez le dio el estilo neogótico que resalta en la actualidad.

A pesar de no tener estudios de arquitectura -pues trabajaba como “maestro de obra”-, Zeferino se inspiró en las más bellas catedrales europeas, las cuales, curiosamente solo conocía por medio de fotos y postales. Hoy en día es una de las iglesias más admiradas y fotografiadas de México

2. Desayunar en la Plaza Central

Rodeada de vegetación, palmeras y los edificios más emblemáticos del lugar, la Plaza Central es una de las 10 cosas que ver en San Miguel de Allende. Y no podrás pasarla de largo, ya que es el hogar de la Parroquia que ya mencionamos y de un sinnúmero de actividades para ti.

Así que aprovecha para sentarte en las bancas, mirar cómo interactúan los demás y degustar un café en alguno de los restaurantes y cafeterías alrededor. Por las tardes, el ambiente se pone cada vez mejor, con música en vivo y toda la multiculturalidad reunida en toda su extensión.

3. Visitar la Casa del Mayorazgo

Aunque es propiedad privada y no podrás tomar fotos en su interior, es un edificio que vale la pena explorar por fuera y por dentro. Envuelta en cantera, tiene un estilo barroco que te atrapará desde el momento que la mires por primera vez.

Actualmente funge como Casa de la Cultura Banamex y cuenta con una tienda de arte en su interior. Pasa un buen rato en sus jardínes e imagina cómo era vivir en esa edificación del siglo XIX, con todos esos balcones, herrería bien trabajada y la opulencia en cada detalle.

4. Sentarse en la Plaza Cívica

Bien resguardada por la estatua de Ignacio Allende, la Plaza Cívica es un sitio ideal para descansar de las largas caminatas e hidratarte a la sombra de un árbol, mientras ves a los niños corretear a las palomas o jugar en sus alrededores sin preocupación alguna.

Esta plaza data de 1555 y en aquellos años era una de las principales en la actividad comercial y económica de sus habitantes. Su belleza no ha decaído, así que considérala como una de las cosas que hacer en San Miguel de Allende.

5. Perderse entre sus calles y túneles

Caminar por las calles empedradas que suben y bajan es todo un deleite, pues nunca sabes con qué te vas a topar o cuál joya te enamorará esta vez. Tiendas de artesanías, rincones culinarios sin igual y cientos de extranjeros dispuestos a hacer amistad son solo algunos ejemplos.

Lo mejor de todo es que no importa cuántas veces te pierdas, siempre encontrarás el camino de vuelta. Al igual que la ciudad de Guanajuato (de la cual hablamos más extensamente aquí), es un pueblo que pronto reconocerás como tuyo y te sentirás como en casa.





6. Reconocer la ciudad desde el Mirador

De las actividades obligadas que hacer en San Miguel de Allende es ir al mirador. No apreciarás ni amarás la ciudad tanto como desde esta perspectiva. Aquí te darás cuenta lo pequeño y grandioso que es a la vez el pueblo mágico del que tanto leíste y escuchaste hablar alguna vez. Pero ahora estás allí.

Por supuesto que sobresale la Parroquia de San Miguel Arcángel, pero tras ella, todas las callecitas, casas, museos y la vida activa te conquistará. En este punto también hay una estatua del cantautor mexicano Pedro Vargas y varios locales de artesanías.

7. Subirse al camioncito turístico

Aunque no lo creas necesario, un recorrido turístico con guía te ayudará a entender más sobre el origen de San Miguel e incluso escuchar algunas de sus leyendas muy divertidas. El paseo dura aproximadamente 90 minutos y te ahorrarás algo de cansancio mientras disfrutas de los edificios y calles empinadas.

Por $65 pesos por persona y sale cada hora a un costado de la Iglesia de San Francisco. Te recomendamos comprar tus boletos con antelación, ya que en temporada alta, se agotan los lugares muy rápido.

8. Probar los “pedos de monja”

Aunque suene increíble, los ‘pedos de monja’ existen y además son todo un manjar! Pero no te asustes, no son precisamente lo que suenan, sino unos dulces en forma de trufa que te dejarán un sabor de boca delicioso después de caminar todo el día.

Aunque este curioso dulce es más bien famoso en el estado de Guanajuato, aquí también puedes encontrarlos y decirle adiós a la curiosidad. Ya sabes, es una de las cosas que hacer en San Miguel de Allende, ¡y la recompensa será muy grande!

9. Hospedarte en sus hoteles

A pesar de que este pueblo mágico es cercano a muchas ciudades grandes, te recomendamos hospedarte por lo menos una noche aquí. A tu disposición hay varios hoteles boutique u otros más tradicionales, además de que puedes elegir entre precios y ubicación de acuerdo con tus necesidades.

Nosotros nos quedamos en el Hotel Real de Minas, a nuestro gusto bastante lindas las instalaciones, habitaciones cómodas y comida aceptable. A pie, llegas en máximo 15 minutos al Centro Histórico y tiene una alberca deliciosa.

10. Probar la comida local

Ya de por sí visitar cualquier lugar de México lleva implícito el hecho de conocer su gastronomía. Además de los dulces y churros, los platillos son variados y tienes mucho de donde escoger.

La Cantina de los Milagros te ofrece un rico menú y por supuesto, bebidas muy mexicanas! Además su decoración nos encantó y tienes la opción de comprar alguno de esos “milagros” (de allí su nombre) para llevarte un recuerdo único de San Miguel de Allende.

11. Poner atención en sus puertas coloniales

Este punto no estaba previsto, pero en definitiva si hay algo que hacer en San Miguel de Allende es observar. Sí, hay mucho que ver, pero solo te darás cuenta si miras con detenimiento y sin ir tan aprisa. Así fue que nos topamos con estas hermosas puertas coloniales a la vieja usanza.

En siglos anteriores, estas manos de bronce, madera u otros materiales, funcionaban para tocar (no había timbres, en ese entonces). Además de ser prácticas, le daban un toque único de elegancia a la propiedad, como podemos ver en esta imagen. ¡Fue de lo que más nos encantó!

Y tú, ¿ya visitaste San Miguel de Allende? Cuéntanos qué es lo que más te gusta de esta ciudad guanajuatense. Y si no has ido, ¿qué otra cosa te gustaría saber? Esperamos tus comentarios!!!

⚠ Importante: Todas las opiniones expresadas en este artículo son de índole estrictamente personal. No tenemos relación comercial ni material con las marcas, productos o servicios mencionados aquí. Nuestro compromiso contigo, amigo lector, es brindarte tips basados en nuestra propia experiencia! 😊



Maru White Autor

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